jueves, 7 de agosto de 2008

Hue, la ciudad imperial

Nos levantamos pronto y disfrutamos el último desayuno en el maravilloso Hoi An Riverside Resort mientras contemplamos el río y los arrozales que hay frente al hotel.


A las 8 h. estamos en la puerta del Sinh Cafe para subir al autobús. El autobús es de los que recorren el país de una punta a la otra en circuito abierto (opentour) y está preparado para hacer trayectos nocturnos, en lugar de asientos tiene literas.
El trayecto a Hue dura unas 4 horas (138 km.), con una breve parada en las montañas de mármol junto a Danang.


A unos 30 km. al norte de Danang, la carretera hacía Hue atraviesa las montañas de Truong Son por el paso de Hai Van. Esta cadena montañosa marca la frontera climática entre el norte y el sur, ya que actúa como una barrera que impide el paso hacia el sur de los vientos fríos procedentes de China.


En 2005 se inaguró el túnel de Hai Van de 6.280 m. de longitud, uno de los más largos del sudeste asiático. Este túnel atraviesa el puerto de montaña y ahorra una hora de viaje entre Danang y Hue.


El autobús nos deja en Hue en la estación central de autobuses. Como Hue es una parada habitual de los autobuses opentour, muy utilizados por los mochileros, la estación está llena de captadores de clientes de los hoteles que intentan llevar a los viajeros recién llegados a sus hoteles. Como nosotros ya tenemos el hotel reservado, pasamos de ellos y nos vamos a la calle para coger un taxi que nos lleve hasta el hotel.

En Hue vamos a hacer 2 noches en el Hotel Huong Giang. Es un hotel bastante correcto y muy bien situado junto al río y frente a la ciudadela de Hue. La reserva, al igual que los anteriores, a través de Hotels-in-Vietnam.com y el precio 73$ por noche. Las habitaciones son muy amplias y el desayuno-buffet está bien, pero es el hotel más caro que hemos pagado en este viaje, aunque ni de lejos ha sido de los mejores.


Después de dejar las maletas en la habitación nos vamos a buscar algún sitio para comer. Nos dejamos aconsejar por la Lonely y vamos al Mandarín Café. Han cambiado de dirección, no es la que figura en la Lonely, pero hay un cartel indicando la nueva que se encuentra muy cerca, apenas a unos 100 m. El Mandarín Café es un lugar muy recomendable por muchos aspectos: la comida es buena y muy económica (no dejéis de pedir de postre un crepe con plátano cortado en finas rodajas, regado con chocolate caliente y bola de helado por el ridículo precio de 20.000VND, aprox. 0,80€), en la planta de arriba tienen un par de ordenadores con internet que se pueden utilizar de forma gratuita y además, el dueño te aconseja sobre los lugares más interesantes para visitar y la mejor forma de hacerlo.

Al terminar de comer le preguntamos cuál era la mejor opción para visitar las tumbas imperiales. Él nos explicó que se podía contratar una excursión en autobús en alguna agencia de viajes, también se podía hacer en barca recorriendo el río del Perfume (hay que tener en cuenta que algunas tumbas están lejos del embarcadero y es necesario pagar para que te lleven en moto del embarcadero a la tumba) y también se podía alquilar una moto con conductor (esta última es la que él se ofrecía a gestionarnos). Finalmente nos decantamos por la opción de las motos, el precio 7$ por persona. Quedamos para mañana a las 8,30 h. en la puerta del Mandarin Cafe.
Hay que tener en cuenta que en cualquiera de las tres opciones, las entradas a las tumbas se pagan aparte a razón de 55.000VND por persona y tumba.

Después de comer vamos a visitar la ciudadela de Hue, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993. La ciudadela es uno de los monumentos más importantes de Hue y de todo Vietnam. Se comenzó a construir en el año 1804 bajo el reinado del emperador Gia Long. Está diseñada combinando los preceptos de la geomancia china y los principios militares del arquitecto francés Sebastien de Vauban. El resultado fue un complejo con hermosos palacios y templos que coexisten con murallas, baluartes y fosos. Tiene un perímetro de 10 km. y unas murallas de ladrillo de 2 m. de grosor, rodeadas por un foso en zig zag de 30 m. de ancho y con unos 4 m. de profundidad. Hay 10 puertas fortificadas que permiten el acceso a la ciudadela a través de un puente sobre el foso.
La ciudadela resultó gravemente dañada por los bombardeos y los duros combates durante la Ofensiva del Tet en la guerra de Vietnam.


Dentro de la ciudadela se encuentra la Ciudad Imperial (entrada 55.000VND) que es un recinto amurallado de unos 2,5 km. que albergaba la residencia del emperador y los principales edificios oficiales. La puerta de Ngo Mon es la entrada principal al recinto imperial. El pasillo central con sus puertas amarillas estaba reservado para uso exclusivo del emperador, al igual que el puente que cruza el estanque de flores de loto.


El edificio que encontramos al pasar el puente es el Palacio de Thai Hoa. Este grandioso edificio es el palacio del trono de los emperadores Nguyen. Es una espaciosa sala con el techo de madera sujetado por 80 columnas talladas y lacadas. En ella se celebraban las recepciones oficiales y los actos de coronación.
Detrás del palacio encontramos las Salas de los mandarines. En estos edificios es donde los mandarines se preparaban para las ceremonias de la corte.


Detrás de los palacios, en pleno centro del recinto imperial, se encuentra la Ciudad Púrpura Prohibida, es una ciudadela dentro de la Ciudad Imperial que a su vez se encuentra dentro de la Ciudadela. Estaba reservada al uso personal del emperador y a los únicos sirvientes que se les permitía el paso era a los eunucos, ya que no representaban ninguna amenaza para las concubinas reales. El recinto está casi destruido por completo y lleno de maleza. Dentro del recinto podemos encontrar el Teatro Real, reconstruido sobre sus cimientos y el Salón de Lectura del Emperador o Biblioteca Real, único edificio que sobrevivió a la destrucción.



En el extremo sur del recinto se encuentra el Complejo del Templo de To Mieu, un recinto amurallado dedicado a los emperadores Nguyen.
En primer lugar se encuentra el pabellón de Hien Lam que fue construido en el año 1824 para honrar a los antepasados de la dinastía Nguyen.
Al otro lado se encuentran las Nueve Urnas Dinásticas, cada una de estas urnas estaba dedicada a un emperador Nguyen.



Dentro de este recinto también se encuentran la Residencia de las Reinas Madres, construida en 1804 con aposentos y salas de audiencias para las reinas madres de los emperadores.



Para visitar todo el recinto merece la pena reservar al menos medio día. Hay multitud de rincones tranquilos y esta rodeado de jardines. Además no hay demasiados turistas, al contrario que en la Ciudad Prohibida de Beijing.



En los alrededores de la Ciudadela encontramos varias mujeres que nos pedían que les cambiaramos monedas de euro por billetes, ¡CUIDADO! se trata de un timo.
El timo consiste en lo siguiente: se acerca una mujer y nos dice si le podemos cambiar 20 euros en monedas por un billete. Nos enseña las monedas ordenadas en la mano, lleva monedas de 1 y 2 euros. Las acerca y las deja tiempo suficiente como para que las podamos contar, pero no deja cogerlas. Cuando accedes y le das el billete ella te da las monedas, pero no las que has visto, sino un montón que lleva oculto en la otra mano donde en lugar de 20 euros hay solamente 15 o 16. Cuando te das cuenta e intentas cogerla entonces aparecen 4 o 5 mujeres más que están por los alrededores y se monta el lío.
Nosotros no caimos en la trampa, pero en uno de los desplazamientos en avión coincidimos con unos españoles que nos contaron que a ellos se la habían pegado.

De vuelta al hotel paramos a tomar algo en el DMZ Bar. Es un local con mesas en la calle y dos plantas. Tiene mesa de billar gratis para los clientes, buena música y una gran pantalla de televisión. Los precios de las bebidas son más o menos los que estamos encontrando en todo Vietnam.

Para la cena volvemos a dejarnos aconsejar por la Lonely y vamos a Hung Vuong Inn. Se trata de una pequeña pensión con restaurante en la planta baja, tienen comida internacional y especialidades de Hue. Se encuentra en el número 20 de la calle Hung Vuong. En el número 14 hay otro restaurante que intenta aprovecharse de la fama del anterior y para despistar a los turistas ha puesto un gran cartel diciendo que está recomendado por la Lonely, ¡los vietnamitas son así!.
El dueño es muy simpático y va pasando por las mesas charlando con los clientes y presentándoles a su familia (su mujer y dos niños pequeños que también andan por el restaurante). Cuando se acercó a nuestra mesa y le dijimos que eramos españoles, nos dijo que le encantaba España, que tenía libros y había visto muchos documentales sobre España. También nos contó la fiesta popular que más le gustaba, nosotros pensamos que nos iba a decir los sanfermines o las fallas, pero no, la fiesta que más le gustaba al buen señor era ... la tomatina de Buñol :-O
Volviendo al tema de la cena, teníamos "mono" de carne, así que pedimos cerdo a la brasa con piña (lomo de cerdo a la brasa cortado en trozos pequeños y acompañado con piña natural cortada en tacos ¡riquiiiisimo!) y un buen filete de ternera también a la brasa. Los dos platos de carne acompañados de unos rollitos vietnamitas de entrada más las bebidas, 124.000VND incluyendo propina (alrededor de 5€).

Como el hotel no está demasiado lejos, volvemos caminando para hacer la digestión. De camino pasamos por la puerta del DMZ Bar y aprovechamos para entrar a tomar unas copas antes de ir a dormir.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Hoi An desde el río

Hoy es el último día que pasamos en Hoi An y como ha amanecido un día estupendo, el plan es el mismo que el de ayer: primero un ratito de playa y después piscina en el hotel, por la tarde paseo en barca por el río y cena en la ciudad.

A la vuelta de la playa, y antes de ir a comer nos acercamos a la lavandería para recoger la ropa. Allí ya tenían preparadas nuestras camisetas perfectamente lavadas y planchadas.

Ya en la ciudad nos acercamos en primer lugar a la oficina del Sinh Cafe para comprar los billetes para el autobús para el traslado de mañana a Hue. Los billetes cuestan 70.000VND cada uno.

Después de comprar los billetes para el autobús nos dirigimos hacia el río, donde se encuentra el embarcadero con las barcas turísticas que hacen los paseos por el río. Además de estas barcas grandes a motor, con capacidad para unas 20 personas, también hay pequeñas barcas de remos. Negociamos con una de las barqueras, un paseo de 1 hora por 50.000VND (2€).



Durante el paseo la barquera se ofreció amablemente a hacernos una foto, aunque podéis apreciar que lo suyo no es la fotografía. También aprovechó para contarnos que tenía 3 hijos y debía trabajar mucho para que pudieran ir a la escuela. (Haciendo fotografías no era la mejor, pero trabajándose la propina era un lince, jejeje).


A mitad del paseo comenzó a anochecer y pudimos contemplar una hermosa puesta de sol sobre el río y la ciudad antigua.


Antes de terminar el paseo y llegar al embarcadero nos pidió la propina. Nos dijo que se la diéramos allí porque si lo hacíamos en el embarcadero tendría que compartirla con otra barquera. Le dimos 16.000VND(1$) y la cara de alegría que se le puso a la buena señora valió la pena casi tanto como el paseo.


Al terminar el paseo en barca fuimos a tomar algo al Treat's Cafe (recomendado por la Lonely). A esta hora la mayoría de los bares tienen "happy hour" y las bebidas salen tiradas de precio. También tienen un par de mesas de billar americano donde se puede jugar gratis. El bar tiene un patio muy agradable con varias mesas rodeadas de plantas. Después de un par de rondas, decidimos pedir también la cena.

Al terminar la cena, damos un último paseo por Hoi An. Por la noche resultan especialmente atractivos los puestos de farolillos.

martes, 5 de agosto de 2008

Vaya, vaya, hoy sí hay playa

Después del día gris y lluvioso de ayer, hoy ha amanecido un día radiante, soleado y con un cielo azul precioso. Así que hoy vamos a disfrutar de la playa de Cua Dai.

La Playa de China es el nombre con el que conocían los numerosos soldados estadounidenses que acudían aquí de permiso, a los 30 km. de arena blanca que se extienden con forma de media luna desde la montaña del Mono hasta las proximidades de Hoi An, con las montañas de Mármol y Danang casi en el centro.

La playa de Cua Dai es el tramo de playa de China más cercano a la ciudad de Hoi An. Es una playa de fina arena blanca ribeteada de palmeras. Es una playa bastante solitaria a pesar de que en ella se encuentran algunos hoteles y varios restaurantes.


El hotel tiene un servicio de transporte gratuito a la playa. Nos llevan a uno de los restaurantes que hay en primera línea de playa, donde los clientes del hotel podemos disfrutar de tumbonas y sombrillas gratuitas. El restaurante tiene "happy hour" con bebidas a precios muy asequibles.

A mediodía regresamos al hotel, y antes de comer disfrutamos un rato de la piscina.


Como ya llevamos más de 10 días de viaje y tenemos bastante ropa sucia, vamos a aprovechar para llevar la ropa a lavar, fundamentalmente camisetas. Junto al hotel hay un restaurante que también funciona como lavandería y cobran 0,50$ por pieza (la lavandería del hotel cuesta 1$ por camiseta). En la ciudad hemos visto lavanderías mucho más baratas, pero no nos apetece cargar con la ropa.

Después de comer y descansar un rato cogemos un taxi para ir a la ciudad. Los trayectos a la ciudad en taxi cuestan alrededor de 36.000VND (aprox. 1,50€).

Damos una vuelta por la ciudad, visitando algunas de las casas en las que no es necesaria la entrada y también damos una vuelta por el mercado.



Cuando comienza a anochecer cruzamos al otro lado del río para poder contemplar la ciudad antigua iluminada. En este lado del río hay un bonito paseo con muchos bancos para sentarse.


Nos sentamos un rato para disfrutar de la vista, y mientras estábamos allí se nos acercaron dos niñas muy graciosas y avispadas, y estuvimos un rato hablando con ellas.


En este lado del río también hay gran cantidad de restaurantes y cenamos en uno de ellos con una magnífica panorámica de la ciudad antigua desde su planta superior.

lunes, 4 de agosto de 2008

Hoi An bajo la lluvia

Hoy toca madrugar, a las 5 h. estamos en la puerta del hotel para coger un taxi que nos lleve al aeropuerto, ya que a las 6:45 h. sale nuestro vuelo con destino Danang. El vuelo lo traíamos contratado desde España con la aerolínea de bajo coste Jetstar, que junto con Vietnam Airlines son las únicas autorizadas para realizar vuelos domésticos en Vietnam. Lo contratamos en la página Web de Jetstar y el precio 43$ cada uno.

A las 5:30 h. estamos en el aeropuerto y en menos de 5 minutos facturamos el equipaje y obtenemos la tarjeta de embarque, que más que una tarjeta de embarque parece el ticket de un supermercado. Eso sí que es ahorrar costes, jejeje.
El vuelo resulta de lo más plácido y llegamos a la hora prevista al aeropuerto de Danang. Resulta muy curioso que somos los únicos occidentales en el avión.

El aeropuerto de Danang está a 45 km. de Hoi An y la mejor opción para desplazarse a la ciudad es coger un taxi. En el exterior del aeropuerto operan 3 compañías, dos de ellas cobran 20$ por el trayecto y la tercera no tiene precio fijo y funcionan con taxímetro. Desechamos esta última opción porque el taxímetro puede estar trucado y nos decantamos por una de las de precio fijo.

El plan en Hoi An es pasar 3 noches en el Hoi An Riverside Resort, un hotel encantador junto a un recodo del río, rodeado de jardines y frente a unos arrozales. El hotel lo hemos reservado, como todos los de Vietnam, a través de Hotels-in-Vietnam.com y el precio son 72$ por noche, pero me dicen desde la agencia de reservas que el hotel tiene una promoción 3x2, así que el precio final por noche es de 48$ con un fantástico desayuno buffet incluido.



Hoi An no requiere una estancia de 3 días, ya que un único día es suficiente para recorrer la ciudad antigua, pero como estamos a la mitad del viaje queremos tomarnos un respiro y relajarnos en la cercana playa de Cua Dai, una de las mejores de Vietnam.

Cuando hemos llegado a Danang estaba lloviendo y no ha dejado de hacerlo en toda la mañana, así que aparcamos la playa hasta mañana y nos dedicamos a visitar la ciudad.

La ciudad antigua de Hoi An fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999. Hoi An fue un importante puerto pesquero entre los siglos XVI y XVIII, y a ella acudían mercaderes de China, Japón y Europa convirtiéndola en uno de los enclaves comerciales más importantes del sudeste asiático. La ciudad antigua se puede recorrer cómodamente a pie ya que muchas calles son peatonales.


En la actualidad, otro de los atractivos de Hoi An, además de la ciudad antigua y la playa, son las sastrerías. Hay una gran cantidad de sastrerías en la ciudad que de un día para otro son capaces de confeccionar cualquier prenda a medida a precios muy atractivos.
La entrada a la ciudad antigua cuesta 75.000VND y con ella se puede asistir a un espectáculo de música tradicional y visitar un edificio en cada una de estas categorías: museos, salas de reuniones, casas antiguas y otros. Las visitas que hicimos en cada categoría fueron las siguientes.

En la categoría de museos, el museo del Comercio de la Cerámica (lo más interesante es el edificio que lo alberga). Muchas de las piezas que se exhiben en él fueron recuperadas de barcos hundidos en la zona.

En la categoría de salas de reuniones, la sala de la congregación china de Fujian. Se fundó como un espacio para albergar las reuniones de la comunidad, para más tarde convertirse en un templo dedicado a Thien Hau, una deidad de la provincia china de Fujian.


En la categoría de casas antiguas, la capilla de la familia Tran. Esta familia china se trasladó a Vietnam en el año 1700 y la casa se construyó en 1802. La capilla es un santuario para honrar a los antepasados de la familia. Al entrar en la capilla se acercan unas chicas que se ofrecen a hacer de guías. Su finalidad última es que compres algo en la tienda que hay en la parte trasera de la capilla.


Después de toda la mañana paseando por la ciudad antigua, hacemos una parada para comer y descansar un rato. Vamos a un restaurante que se encuentra junto al río y pedimos una de las especialidades locales: Cao Lau. El cao lau consiste en fideos de arroz planos con picatostes, brotes de soja, verdura y va cubierto de finas lonchas de lomo de cerdo. Se mezcla con papel de arroz crujiente y arrugado antes de comerlo. También lleva guindilla cortada en rodajas, que yo confundí con pimiento (cada vez que me acuerdo me pongo a sudar y me arde la boca). El plato de Cao Lau cuesta apenas 18.000VND.


Después de comer continuamos con las visitas por la ciudad. En la categoría de otros se incluyen el puente cubierto japonés y el templo de Quang Cong. El puente cubierto japonés fue construido en la década de 1590 por la comunidad japonesa de Hoi An para unir el extremo oeste de la ciudad donde estaban instalados con los barrios chinos que se encontraban al este, al otro lado del río.


Hay muchas casas antiguas, capillas y salas de reuniones que no requieren entrada ya que se encuentran en manos de particulares (en estos casos basta con un pequeño donativo) o incluso se han acondicionado como comercios.

También descubrimos que a última hora de la tarde, cuando ya está próximo el cierre, muchos de los controladores que te solicitan la entrada en las casas, se muestran bastante flexibles a la hora de cumplir con su misión y en algunos casos no nos pidieron la entrada, con lo que pudimos ver varias casas.


domingo, 3 de agosto de 2008

Explorando el delta del Mekong

A las 7:45 h. estamos en la oficina del Sinh Cafe dispuestos a coger el autobús que nos lleve de visita al delta del Mekong. Somos mucha gente y tienen que poner 2 autobuses, uno grande de 45 plazas y otro más pequeño. Nosotros tenemos suerte y vamos en el autobús más grande (el otro no tiene aire acondicionado), más de la mitad de nuestros compañeros de excursión son coreanos y el resto turistas occidentales.

Por fin nos ponemos en marcha y partimos rumbo a Vinh Long y Cai Be. Vinh Long está 135 km. al suroeste de Saigón y el guía nos dice que el trayecto durará 3,5 h. aproximadamente. Sí, no me he equivocado, 3,5 h. para recorrer 135 km. El tráfico en Vietnam es así y merece un post aparte para hablar de él. La carretera en sí no es mala, es como una nacional española con un carril para cada sentido, pero la gran cantidad de motos que circulan por la carretera hace que el tráfico se ralentice mucho, además es domingo y el guía nos explica que mucha gente de la ciudad se desplaza al campo para visitar a la familia.

Alrededor de las 11:30 h. llegamos a Cai Be y subimos a una barca para visitar el mercado flotante. Este mercado es sobre todo mayorista, los barcos grandes permanecen anclados exhibiendo su mercancía, cada uno de ellos suele ofrecer una única variedad de fruta o verdura. A estos barcos grandes se acercan las barcas pequeñas de los comerciantes minoristas, que van de barco en barco adquiriendo toda la mercancía que luego venderán en los mercados locales.
A esta hora la actividad en el mercado ya ha decaído mucho, pero todavía llegamos a tiempo de ver algunos barcos. Si se quiere ver el mercado en pleno apogeo hay que ir temprano, pero viniendo de Saigón eso es casi imposible.



Uno de los atractivos del mercado flotante de Cai Be es que transcurre frente a una iglesia católica que proporciona una estampa muy peculiar.


A continuación nos dirigimos con la barca a una fábrica de caramelos de coco, donde nos explican el proceso de fabricación que es completamente artesanal, y nos ofrecen una degustación (los caramelos están buenísimos). Por supuesto, la visita a la fábrica de caramelos termina en la zona comercial donde se pueden comprar los caramelos que acabamos de probar, además de otras exquisiteces típicas de la zona del delta como el vino de serpiente.


A continuación nos llevan a otra fábrica cercana donde podemos observar el proceso de elaboración, también artesanal, del arroz inflado.


Una vez terminadas las visitas comerciales, proseguimos el recorrido por los canales del delta, rumbo a Vinh Long. En este trayecto de aproximadamente 1 hora a través de los canales, podemos observar la vida cotidiana en el delta: la gente en sus quehaceres diarios, pescando, lavando la ropa, transportando alimentos, moviéndose en transbordador, ...



Antes de llegar a Vinh Long paramos para comer (la comida está incluida en el precio de la excursión, aunque las bebidas se pagan aparte).

Después de la comida nos llevan a Vinh Long, y allí disfrutamos de tiempo libre para recorrer el pueblo y el mercado local.


En este y en muchos otros mercados de Vietnam, la gente hace la compra casi sin bajarse de la moto. Van circulando con ella por los estrechos pasillos del mercado, se detienen delante del puesto donde quieren comprar, adquieren la mercancía que les interesa y continúan con el recorrido por el mercado.


Después de la visita por Vinh Long emprendemos el viaje de regreso a Saigón (otras 3 h. de camino).
En la excursión hemos conocido a un brasileño, casado con una gallega, y que trabaja en Malaysia para una empresa francesa. Su oficina está en Kuala Lumpur pero debe viajar por toda Asía y esta semana le tocaba Vietnam. Nos hemos entendido perfectamente, él hablando en portugués y nosotros en español, y nos ha estado contando cosas sobre la vida en Malaysia.

Alrededor de las 19:30 h. hemos llegado a Saigón, cenamos en el Sinh Cafe y volvemos al hotel para recoger la habitación, ya que el día siguiente tenemos que irnos temprano al aeropuerto.

sábado, 2 de agosto de 2008

Saigón, la capital del Sur

Hoy nos levantamos pronto y después de desayunar nos lanzamos a recorrer la ciudad. Solamente tenemos un día para visitar Saigón, ya que mañana queremos ir al delta del Mekong.

A pesar de no ser la capital del país, Ho Chi Minh City o Saigón, es la ciudad más grande de Vietnam con más de 6 millones de habitantes, además de ser la capital financiera y comercial del país. El centro de la ciudad es similar al de cualquier capital europea, con muchos edificios de estilo francés, modernos rascacielos, centros comerciales y tiendas de firmas de prestigio.

Comenzamos la visita por el Palacio de la Reunificación (entrada 15.000 VND), antiguo Palacio Presidencial cuando Saigón era la capital de Vietnam del Sur. El edificio es un ejemplo de la arquitectura vietnamita de los años 60 y está rodeado por jardines. En estos jardines se encuentra una reproducción del avión de combate con el que un soldado survietnamita bombardeo el Palacio para intentar acabar con la vida del presidente Diem. También se puede ver el famoso carro de combate que echó abajo la verja del palacio y provocó la rendición de Vietnam del Sur y el fin de la guerra en 1975.


Una de las cosas más curiosas del Palacio es el búnker que hay en el sótano. Desde este búnker se seguía el transcurso de la guerra y en él podemos encontrar diversas salas con mapas, radiotransmisores, cocinas, dormitorios, etc.


Después nos dirigimos a visitar la Catedral de Notre Dame y la Oficina de Correos, ambos edificios fueron construidos durante la dominación francesa.
La Catedral de Notre Dame es la mayor iglesia construida por los franceses en sus dominios coloniales y concentra a diario a multitud de fieles. El interior de la catedral se encuentra escasamente decorado.


La Oficina de Correos es uno de los edificios más atractivos de la ciudad, tanto por su fachada como por su interior en el que destaca la bóveda que descansa sobre pilares de hierro, las baldosas que cubren los suelos y los mapas antiguos que decoran el vestíbulo. Además si queréis llamar por teléfono a España, es el mejor lugar para hacerlo. Dos llamadas a España de un par de minutos de duración cada una nos cuestan 38.000VND (aprox. 1,50€).



A continuación nos dirigimos al Ayuntamiento, actualmente conocido como Sede del Comité Popular.
El Ayuntamiento es un magnifico edificio cuya construcción finalizó en 1908 y que está inspirado en el ayuntamiento de París. Lamentablemente no está abierto al público y no se puede visitar el interior que se encuentra magníficamente decorado. Frente a él se abre una plaza con unos atractivos jardines y una estatua de Ho Chi Minh acunando a un niño. Este es un buen lugar para admirar el edificio con todo su esplendor.


Junto al ayuntamiento, en la esquina de la derecha, se encuentran las oficinas de Vietnam Airlines, así que aprovechamos para comprar los billetes para el vuelo Hue-Hanoi del 9 de agosto. La amable señorita que nos atiende nos dice que tenemos suerte y están de promoción, 43$ cada billete con todos los gastos incluidos.

Justo en la esquina de abajo del Ayuntamiento se encuentra el famoso Hotel Rex. Este hotel era el alojamiento preferido de los oficiales estadounidenses durante la guerra. En su azotea hay un bar desde el que se pueden contemplar unas vistas excelentes de la ciudad.

Nos dirigimos ahora al Teatro Municipal, conocido durante el periodo colonial como Teatro de la Ópera. Este edificio es una construcción en estilo neoclásico del año 1899 y era lugar de reunión de la alta sociedad francesa que residía en Saigón.


Junto al teatro de la ópera se encuentran varios hoteles míticos como el Caravelle, Continental y Majestic. Este último está ubicado en un bonito edificio de estilo colonial.


Continuamos ahora hacia el mercado de Ben Thanh, uno de los mercados más populares de Saigón. Fue construido en 1914 por los franceses y el edificio cuenta con una gran torre del reloj que domina todo el vecindario. En el mercado hay cientos de comerciantes que ofrecen todo tipo de mercancías. Nos llama mucho la atención los puestos de comida donde elaboran zumo de caña de azúcar. El zumo tiene una pinta estupenda y con el calor que hace vendría muy bien, pero no nos atrevemos a probarlo, ya que las condiciones higiénicas no son las mejores y lleva abundante hielo.



Después de un paseo por el mercado nos dirigimos atravesando un parque a la oficina de Sinh Cafe para contratar la excursión para ir mañana al delta del Mekong. Cogemos la excursión de un día a Vinh Long y el mercado de Cai Be. El precio de la excursión 11,75$ por persona.
El Sinh Cafe se encuentra en plena zona de mochileros, cada casa es un hotel y en cada bajo hay una agencia de viajes. En la calle del Sinh Cafe hay un incesante ir y venir de viajeros, ya que no paran de llegar autobuses de las diversas agencias que se encuentran en los alrededores.
Como ya es la hora de comer, aprovechamos para comer en el mismo Sinh Cafe, junto a la agencia de viajes. En la planta baja tienen un gran mostrador con mucha variedad de bollería y bocadillos y unas cuantas mesas. En el piso superior también tienen mesas y puedes comer mientras contemplas el bullicio de la calle. La comida con plato de pasta, pizza y zumos de fruta natural para beber nos sale por 126.000VND (unos 5€).

Después de comer proseguimos el recorrido por Saigón y nos dirigimos al templo hindú de Mariamman. Este templo no sólo congrega a la pequeña comunidad hindú que vive la ciudad, sino también a numerosos devotos de otras religiones como los budistas.


Proseguimos las visitas con la Pagoda del Emperador de Jade. Esta pagoda se encuentra en el otro extremo de la ciudad y por tanto debemos tomar un taxi para llegar allí.
El Emperador de Jade es la divinidad suprema taoísta, el rey de todos los cielos. El templo es pequeño, pero es uno de los más hermosos de toda la ciudad.


Para terminar con el recorrido por Saigon nos dirigimos al Museo de Recuerdos de la Guerra. Este museo, que antes recibía el nombre de Museo de Crimenes de Guerra, está ubicado en el edificio que albergó el Servicio de Información Estadounidense. Las fotografías y objetos expuestos muestran las atrocidades cometidas por chinos, franceses y estadounidenses. En el patio del edificio se encuentra expuesto diverso material bélico como aviones, helicópteros, carros de combate, piezas de artillería y vehículos blindados. A la izquierda del edificio hay una reconstrucción de una cárcel utilizada por franceses y estadounidenses que contiene una guillotina y las tristemente famosas "jaulas tigre" (celdas diminutas ubicadas bajo el nivel del suelo con una reja en la parte superior, donde se encerraban entre 3 y 5 prisioneros).
Entre otras cosas, llaman la atención los recipientes con fetos con horribles deformidades debidas al uso de los defoliantes químicos durante la guerra de Vietnam.
También se puede contemplar la famosa fotografía tomada por el coreano Nick Ut en 1972 que conmovió al mundo, donde se puede apreciar a unos niños huyendo de las bombas de napalm estadounidenses.


Nos gustaría visitar también el barrio de Cholon, donde se establecieron los comerciantes chinos hace más de 3 siglos, pero no tenemos más tiempo y hay que renunciar a algo.

viernes, 1 de agosto de 2008

Adios Camboya. ¡Hola Vietnam!

Comienza nuestro último día en Siem Reap y en Camboya. Como el pase para visitar los templos ya no tiene validez, esta mañana toca paseo por la ciudad de Siem Reap. Nos levantamos sin prisa, desayunamos y hacemos la maleta para dejar la habitación recogida (en el hotel se han enrrollado y nos dejan estar en la habitación hasta que nos vayamos al aeropuerto a las 17h.).

En Siem Reap damos una vuelta por el old market y aprovechamos para hacer algunas compras.

Ya de regreso en el hotel disfrutamos por última vez de la piscina, comemos y para concluir nuestra estancia en este maravilloso hotel, vamos a recibir el masaje que teníamos incluido (sin happy end, no seáis mal pensados).

A la hora convenida nuestro conductor nos estaba esperando en la puerta del hotel para llevarnos al aeropuerto. El trayecto al aeropuerto no dura más de 15 minutos.

Ya en el aeropuerto, facturamos el equipaje y antes de ir a la zona de embarque hay que pagar el impuesto revolucionario, quiero decir las tasas de salida del aeropuerto, que para vuelos internacionales son 25$ por persona.

Al llegar al aeropuerto de Ho Chi Minh City tenemos que tramitar el visado para poder entrar en el país. El visado se puede obtener de dos formas: tramitándolo por anticipado en la Embajada de Vietnam en Madrid (en su Web se explican los trámites y la documentación necesaria para obtenerlo) o se puede obtener en el aeropuerto a la llegada a Vietnam.

Nosotros nos decantamos por esta segunda opción. Para poder obtener el visado en el aeropuerto se necesita una carta de invitación. Hay numerosas agencias de viaje de Vietnam que gestionan esta carta. Nosotros lo hicimos a través de Hotels-in-Vietnam, donde también realizamos las reservas de todos los hoteles en el país. Cuesta 17$ por persona que se deben pagar por adelantado, y pasados unos días recibimos en el correo electrónico la carta de invitación. En el aeropuerto hay que entregar esta carta junto con los pasaportes, una fotografía y unos formularios que nos dieron en el avión, además de pagar 25$ por persona. El coste total son 42$ por persona (28€), mientras que obtener el visado en la embajada cuesta unos 60€ por persona.


Esta es la primera página de la carta de invitación, en el resto de páginas vienen los datos de las personas que van a entrar en el país (en la nuestra aparecían 22 personas en total).

Una vez que ya tenemos el visado en nuestros pasaportes, ya podemos abandonar el aeropuerto. Antes de salir cambiamos unos cuantos dólares en moneda local. La mejor opción para ir a la ciudad es un taxi con taxímetro. En el exterior del aeropuerto hay muchos, y antes de subir al taxi hay que asegurarse de que el taxista sabe llegar hasta el hotel. Entre las numerosas compañías de taxis que operan en HCMC, una de las más fiables es Vinasun (taxis de color blanco, muy cómodos y limpios, la mayoría de ellos son Toyotas monovolumen bastante nuevos). El trayecto hasta el centro de la ciudad dura unos 25 minutos y cuesta aproximadamente 75.000 VND.

En HCMC vamos a hacer 3 noches en el hotel Chancery Saigon. Es un hotel de la cadena norteamericana Best Western que está muy bien situado en el centro de la ciudad. La reserva a través de Hotels-in-Vietnam nos costó 59$ por noche, impuestos y desayuno incluido (80$ si se reserva directamente en el hotel). La habitación es espaciosa, es como una suite con un pequeño saloncito anexo. La habitación no da a la calle sino a un patio trasero, y esto en Vietnam es de agradecer, ya que el estruendo del tráfico no cesa desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche. Junto a la recepción hay dos ordenadores con acceso gratuito a Internet.

Después de registrarnos, dejamos las maletas en la habitación y salimos a la calle para encontrar algún sitio donde cenar. En los alrededores del hotel no hay demasiados restaurantes, además ya es tarde y llueve, pero afortunadamente a un par de manzanas del hotel encontramos una pastelería con muchas especialidades tanto dulces como saladas (se nota la herencia francesa). Compramos dos cosas saladas, otras dos dulces y una botella de agua. En total 28.000 VND, poco más de 1 euro.

Nos llevamos la cena a la habitación y después de dar buena cuenta de los pasteles vietnamitas, nos vamos a dormir que mañana queremos levantarnos pronto.